Con la llegada del siglo XX aparecen los nuevos barrios alrededor de la colina que ampara el casco antiguo con las Avenidas Blondel, Cataluña, Aragón, Prat de la Riba y Ferran.
Durante este siglo se ha repoblado el margen izquierdo del Segre, el Cappont y la Bordeta.
Después de la Guerra Civil en la que la ciudad sufrió
grandes destrozos, empezó un fuerte desarrollo urbanístico
con la creación de nuevos barrios periféricos.
Entre 1940 y 1960, Lleida pasará a tener 60.000 habitantes,
lo que atestigua el gran crecimiento de la población.
En la actualidad, con unos 110.000 habitantes, Lleida es una ciudad
moderna y de gran influencia en las comarcas vecinas.