En el s.XV, la revuelta catalana contra Juan II, que durará 10
años (la primera guerra civil del principado contra un poder forastero),
significará un gran retroceso para la ciudad , la cual, en 1464
sufrió un duro sitio, que comportó el derribo de más
de 400 edificios y la devastación de las huertas.
Esta crisis persistirá hasta la Guerra de Sucesión contra
Felipe V.